jueves, 16 de septiembre de 2010

CATán en CATalán

Esta era la nota de prensa a través de la que Devir nos invitaba a la presentación del Catán en catalán:

Para celebrar el décimo aniversario de Devir en nuestro país, nos complace invitaros a la presentación de Catan. Descobreix el secret de l’illa. Se trata de la versión catalana de uno de los juegos de mesa más vendidos y premiados en los últimos años.

El acto tendrá lugar el próximo jueves 16 de septiembre en La Pedrera (sala l’Entresòl), en el Passeig de Gràcia, 92 (Barcelona) a las 12:30h. La presentación correrá a cargo de Oriol Comas, traductor de Catan, divulgador y diseñador de juegos; Joaquim Dorca, director gerente de Devir Iberia y Andrea Ahlers, directora de derechos internacionales de Kosmos 
          Lugar: La Pedrera (sala l’Entresòl), en el Passeig de Gràcia, 92 (Barcelona) a las 12:30h
          Fecha: Jueves 16 de septiembre de 2010 a las 12:30h. 




Por desgracia no he podido asistir al evento de esta mañana, pero aquí os dejo algunas cosas en torno a esta presentación, que me consta que ha sido un éxito [felicidades a los organizadores y participantes! :) ]

Hoy, Màrius Serra ha dedicado su columna de La Vanguardia a la presentación de Catan. Descobreix el tresor de la illa. Puedes encontrar esta y otras columnas en el blog: Hotel Dilluns.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous, 16 de setembre de 2010

Las secciones de cultura deberían prestar más atención a los juegos de sobremesa. Este es un sector que mucha gente asocia a la infancia, a las vacaciones lluviosas, o a esa suma de infancia y vacaciones que es el árbol de Navidad. Me juego un parchís a que son legión los ciudadanos encuestables que no pasarían de una lista de tres o cuatro (Monopoly, Trivial, Scrabble...) juegos de autor. A finales del siglo pasado Joaquim Maria Puyal lanzó una versión de sobremesa de su concurso televisivo “El joc del segle” y el enorme tirón de su personalidad hizo que su juego trascendiera los círculos de conocedores. Pero eso no es lo habitual. Este mediodía, el edificio pétreo más fotografiado de Barcelona (de 7 letras), acoge una presentación que deberíamos celebrar con tanto alborozo como veo que nuestros medios dedican el aniversario de los videojuegos de mi tocayo Mario Bros. La editora Devir lanza la versión catalana de Die Siedler von Catan de Klaus Teuber, conocido en castellano como Los colonos de Catán. Alemania es la principal potencia en la creación (y consumo) de nuevos juegos de mesa, y la feria de Essen significa en este mundo de cajas, dados, cartas, fichas y tableros lo que la de Frankfurt representa en el mundo del libro. Catán, que es una isla muy rica en recursos naturales, irrumpió con fuerza volcánica en 1995. Los jugadores deben tratar de colonizarla, y para ello construyen asentamientos, establecen rutas comerciales, negocian con todo quisque y se espabilan con astucia no exenta de malicia, como siempre han hecho los colonizadores de una tierra desconocida. Según los expertos, estamos ante uno de los juegos familiares más completos jamás inventados. Apto para todos los públicos. Su aparición, que coincidió con un momento de fortísima crisis de los juegos de mesa ante el auge de los videojuegos, es ya un hito cultural similar al que, en otros ámbitos, pudieron representar el new journalism, la nouvelle vague o la escuela Bruguera de cómic. Desde entonces se habla de juegos de estilo alemán o eurojuegos. Catán conquistó el mercado alemán y muy pronto dio el salto a otras culturas en Europa y América. Ha recibido múltiples galardones, lleva más de tres millones de ejemplares vendidos y ha desarrollado múltiples ampliaciones, formatos o versiones. Hasta hoy el juego se podía jugar en dieciocho lenguas.
 
Ahora, por fin, el mundo colonial de Catán se incorpora a los juegos internacionales con versión en lengua catalana. Algo que a menudo resulta tan difícil de hallar como una película en la cartelera. Y es que Catán rima con catalán. Aunque, por lo visto, Teuber le puso este nombre creyendo que se lo acababa de inventar. Catán le sonaba bien y resultaba fàcil de pronunciar en diversas lenguas. Luego descubrió que en Argentina ya existía, en las formas de apellido (el tanguista Catán) o topónimo (la ciudad González Catán o el departamento Catán Lil). Pero, una vez descubiertas estas azarosas precuelas, llegó el momento de añadir diversas secuelas. Leo que una escritora llamada Rebeca Gablú llevó la colonización de la isla de Catán al territorio de la novela, y que esta obra literaria inspiró al propio Teuber para que creara juegos nuevos protagonizados por los primeros pobladores o la primera ciudad de Catán. Para rematar la jugada, un compositor llamado Tobias Strauß compuso una obra basada en el juego. La llamó Catan Project y la grabaron los Pax Dei. Tal vez ahora algún otro creador se inspirará. Y es que tener los productos de vanguardia en tu lengua siempre resulta enormemente inspirador.


Y como curiosidad, aquí os dejo algo que aparece en el dossier de prensa que Devir ha preparado para la presentación del juego. Se trata del apartado "Catán en números":


10.200.053 ejemplares de Catán se han vendido sólo en los países de habla alemana.

9.015.927 visitantes tuvo la página web oficial www.catan.de en 2009.

1.860.000 resultados daba Google al buscar Catán en junio de 2010.

66.347 fans tenía la página de Facebook de Catán en septiembre de 2010.

60.000 copias no autorizadas del juego de tablero de Catán se venden ilegalmente cada año en China.

15.300 km de largo tendría la “Vía Catán” que se podría formar poniendo una detrás de otra las carreteras (cada una con un largo de 2,5 cm) de todos los ejemplares en lengua alemana vendidos del juego. Cruza una vez toda Europa: desde Lisboa hasta el mar Caspio y continuando por los Urales.

714 km de alto tendría la torre formada por todas las cajas de Catán colocadas una encima de otra que se han vendido en los países germano parlantes.

337,5 metros es el tamaño del tablero más grande fabricado para jugar a Catán.

202 artículos publicitarios ha reunido el grupo de fans formado por tres personas de nombre “Catanabilia” a lo largo de los años: entre otros objetos tazas, camisetas, huevos de chocolate, paraguas, posavasos, cajas de pizza y muchos más; todo con el símbolo de Catán.

110 ciudades visita el autobús Catán cada año cuando recorre Alemania enseñando el juego

35 diferentes posibilidades de colocar dos hexágonos de terreno adyacentes

29 países de todo el mundo venden Catán en sus tiendas de juegos y jugueterías. Entre otros Israel, Corea, Suecia, Hungría, Estonia, Rusia e Italia.

4 años tardó el nacimiento del primer juego de la serie Catán desde la primera idea hasta el prototipo definitivo. En 1995 se lanzó al mercado.

1:6 son las posibilidades de ser atacado por ladrones en la isla de Catán al tirar los dados.



Edit: 17/09/2010: Josep Maria Fonalleras ha escrito un artículo en El Periódico:

Opinión. Dos miradas: 
J.M. Fonalleras. Viernes, 17 de septiembre del 2010. "Pizca de azar":
Llevo años jugando al Catán, pero este verano he empezado a hacerlo con todos mis hijos. Sobra decir que se han enganchado con una devoción similar a la religiosa o la del ludópata. Eso sí, dentro de los márgenes familiares de los juegos de mesa. Para quien no lo sepa. Los Colonos de Catán, en nomenclatura oficial, es una isla con forma de hexágono relleno de hexágonos que proporcionan materias primas para que los jugadores lleguen a conquistar el objetivo, evidente, de colonizar el territorio. No es el momento ni el lugar de explicarles las reglas. Solo puedo decir que crea adición, que siempre es distinto y que ayer se presentó, en La Pedrera, la edición en catalana traducida por uno de los hombres que más sabe, en este país. Oriol Comas resume así las virtudes: «Es simple, pero no evidente; accesible, pero estratégico; con la pizca exacta de azar para poder excusarnos de una mala partida».
Este es un juego de apariencia amable, que casi dibuja un elogio de la civilización, una pedagogía del progreso, y que esconde una caja de Pandora de donde escapan sentimientos enfrentados y una lucha criminal que, a veces, excede de las fronteras de la distracción pacífica y calma. Y como también añadía Comas, «en una partida de Catán gana quien mejor sabe gestionar la generosidad». Gestionar y generosidad son conceptos moralmente antitéticos. Es decir, un pasatiempos apasionante para compartir con la familia.





*Enlaces relacionados:
-Algunas fotos de la presentación del Catán. Descobreix el secret de l'illa.
-Más fotos y una entrada donde se habla de la presentación gracias al reportaje Meeplegráfico de Charlas desde Mecatol Rex.